NEWS PACKAGING 83

El sector del packaging afronta un punto de inflexión. La sostenibilidad y la innovación no son ya una aspiración futura, sino una exigencia marcada por la normativa y por la demanda de consumidores e industria. Tras los avances de los últimos años en España, con la Ley de Residuos y Suelos Contaminados y el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, este ejercicio está condicionado por la aplicación del Reglamento (UE) 2024/1781 de Envases y Residuos de Envases (PPWR), publicado desde febrero de 2024 y de obligada aplicación a partir de agosto de 2026. A diferencia de las directivas, este reglamento se aplica de manera inmediata y uniforme en todos los Estados miembros de la Unión Europea, estableciendo un marco común de obligado cumplimiento. Precisamente, en 2025 comenzó el calendario de implementación: las empresas disponen de meses para adaptarse a sus primeros requisitos, mientras que otros objetivos específicos se desplegarán en horizontes más amplios. Esta armonización normativa no solo evita diferencias entre legislaciones nacionales, sino que garantiza la libre circulación de envases conformes dentro del mercado único europeo. El reto es mayúsculo, pero también supone una oportunidad para acelerar la transición hacia un modelo más sostenible y transparente. Seis tendencias clave en packaging En este contexto, el sector identifica una serie de líneas de desarrollo prioritarias que marcarán la evolución del packaging. Estas tendencias combinan la respuesta a los nuevos requisitos normativos con la necesidad de mantener la funcionalidad, la competitividad y la aceptación social de los envases. 1. Ecodiseño como pilar estratégico El ecodiseño ha dejado de ser una opción para convertirse en una exigencia transversal en toda la cadena de valor. Supone repensar desde la fase de diseño cuestiones como la reducción de sobreembalaje, la simplificación estructural y la selección de materiales con menor huella ambiental. A ello se suma el uso de herramientas de análisis de ciclo de vida (ACV), que permiten medir y comparar el impacto de diferentes alternativas de diseño. El reto ya no es solo fabricar envases que protejan el producto, sino que lo hagan con la mínima generación de residuos y la máxima eficiencia en reciclaje. 2. Envases monomaterial La tendencia hacia envases monomaterial responde a la necesidad de facilitar el reciclaje sin sacrificar prestaciones técnicas. Frente a estructuras multicapa que ofrecen excelente barrera pero resultan más complejas de reciclar, los monomateriales se diseñan para conservar alimentos y bebidas mientras se integran fácilmente en los sistemas de clasificación existentes. Su éxito dependerá de lograr un equilibrio entre funcionalidad (protección del producto, procesabilidad en máquina, presentación al consumidor) y circularidad. 3. Material reciclado en contacto alimentario La incorporación de material reciclado en envases alimentarios es uno de los objetivos prioritarios de la UE para 2030. El desafío reside en asegurar la inocuidad y calidad del material reciclado, especialmente en plásticos de gran consumo como las poliolefinas (PE y PP). Estos materiales plantean una mayor dificultad de descontaminación frente a restos de alimentos, tintas o adhesivos. Avanzar en tecnologías que permitan purificarlos y garantizar su idoneidad para contacto alimentario será esencial para que este tipo de envases se generalice en el mercado. 4. Papel y cartón con nuevas funcionalidades El papel y el cartón son materiales de alta aceptación social, fácilmente reciclables y con una cadena de gestión ya consolidada. 38TEMA CENTRAL I MAIN TOPIC Tendencias en packaging: un futuro sostenible e innovador Carlos Monerris, director de transferencia tecnológica y mercado en ITENE

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