No obstante, para aplicaciones alimentarias requieren propiedades adicionales, como resistencia a la humedad, a las grasas o a la migración de aromas. Los desarrollos actuales se centran en recubrimientos barrera y tintas removibles que aportan estas funcionalidades sin dificultar el reciclaje. Esta línea de innovación abre nuevas oportunidades para ofrecer alternativas a los plásticos en determinados usos y diversificar la gama de envases disponibles para alimentos y bebidas; es importante en este caso tener en cuenta el Greenwashing. 5. Plásticos flexibles multicapa biodegradables y compostables Los envases multicapa representan uno de los principales retos en reciclabilidad debido a la complejidad de separar sus distintas capas. Como alternativa, se están desarrollando plásticos flexibles multicapa en los que todas las capas son biodegradables y compostables. Estas soluciones permiten mantener la funcionalidad de los envases multicapa —propiedades de barrera, ligereza, resistencia— con la ventaja de poder gestionarse al final de su vida útil mediante compostaje industrial. En un contexto regulatorio estricto, este tipo de desarrollos puede ganar espacio en segmentos concretos del mercado, como productos deshidratados o semi-líquidos entre otros siempre que estén avalados por certificaciones rigurosas. 6. Biotecnología para valorizar residuos Más allá de los materiales tradicionales, la biotecnología está abriendo nuevas vías para la economía circular en packaging. A través de enzimas y microorganismos, es posible transformar residuos orgánicos y subproductos industriales en nuevos compuestos aprovechables. Estos procesos permiten, por ejemplo, obtener biopolímeros a partir de residuos orgánicos, cerrando el ciclo y generando materiales con menor huella ambiental. En 2025, esta tendencia se consolidó como una de las más innovadoras, al conectar la valorización de residuos con la generación de envases más sostenibles. En paralelo, el reciclado enzimático de plásticos, como el PET, emerge como una solución clave para complementar el reciclado mecánico y químico. Gracias a enzimas específicas, es posible descomponer polímeros en sus monómeros originales con alta selectividad y menor consumo energético, lo que permite producir nuevos envases de calidad alimentaria sin perder propiedades. Esta tecnología no solo amplía las opciones de reciclaje, sino que contribuye a reducir la dependencia de materias primas vírgenes y a avanzar hacia un modelo de packaging circular. Cómo se están aplicando estas tendencias en la industria La transición hacia estos nuevos modelos de packaging ya está en marcha y se refleja en múltiples desarrollos en curso. En centros tecnológicos como ITENE colaboramos con la industria para trasladar estas tendencias a soluciones aplicables y escalables. El uso de metodologías de ACV y guías de ecodiseño orienta la reducción de impactos desde la fase de diseño. En el ámbito de los monomateriales, proyectos como NEFLEXAR y SUSFLEX, desarrollados por ITENE, avanzan en films flexibles reciclables con altas prestaciones de conservación. Al mismo tiempo, se investigan tecnologías de descontaminación avanzada que permitan reincorporar poliolefinas recicladas en contacto alimentario, y se desarrollan recubrimientos barrera para papel y cartón que aportan resistencia a humedad y grasa sin comprometer la reciclabilidad, como el caso del proyecto INNCELPACK. Y en el campo de la biotecnología, a través de iniciativas como Red Cervera Agromatter, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación a través de CDTI, se avanza en la transformación de residuos orgánicos en compuestos reutilizables para nuevos envases, reforzando la conexión entre innovación, sostenibilidad y economía circular. En paralelo, ITENE evalúa en sus laboratorios la compostabilidad y biodegradabilidad de estas alternativas de envase, verificando su adecuación a las necesidades del producto y su capacidad para compostarse y biodegradarse. De este modo, se asegura el cumplimiento necesario para obtener las principales marcas y sellos de certificación con reconocimiento internacional, así como la seguridad alimentaria en los nuevos desarrollos de envases destinados al sector alimentario, de acuerdo con los requisitos europeos. Un año decisivo para el sector El cumplimiento del PPWR obliga a las empresas a actuar con rapidez, pero también abre la oportunidad de diferenciarse con envases innovadores, seguros y sostenibles. ITENE acompaña este proceso aportando conocimiento técnico, capacidades de validación y desarrollos que permiten convertir las tendencias en realidades industriales. 39 TEMA CENTRAL I MAIN TOPIC Packaging Trends: A Sustainable and Innovative Future Carlos Monerris, Director of Technology Transfer and Market at ITENE
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