El sector de los plásticos ha estado sometido a una creciente regulación en los últimos años. Uno de los ejemplos que más nos está afectando es la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que impone un impuesto a los envases de plástico no reutilizables de 0,45 euros por kilogramo de plástico virgen desde el 1 de enero de 2023. Este impuesto afecta no solo a los envases destinados al consumidor final, sino también a los envases industriales y comerciales, da igual si están vacíos o llenos, por lo que afecta a todos los sectores productivos, pues todos son usuarios de algún tipo de envase plástico. La implantación de este impuesto no solo ha supuesto una merma económica para las empresas, sino un enorme volumen de trabajo administrativo y una pérdida de competitividad en el mercado global. Los envases y embalajes plásticos son esenciales en múltiples sectores de la economía, ya que resultan indispensables para la producción industrial y el transporte de mercancías. En muchos casos, no existe una alternativa en el mercado que cumpla las mismas funciones con igual eficacia, menor impacto ambiental y garantías de seguridad. Por eso, desde ANAIP y desde todo el sector pedimos que queden exentos del pago los envases que tengan al menos un 35% de material reciclado y los envases compostables. ÚNICO PAÍS EN LA UNIÓN EUROPEA E INCREMENTO DE IMPORTACIONES España es el único país de la UE que aplica este impuesto. Otros países lo han valorado, pero todos lo han desestimado por el daño que producía a su industria y por las dificultades de vigilancia y control que conlleva. El impuesto grava con 0,45 € cada kilo de plástico virgen, una cantidad muy elevada si tenemos en cuenta que el precio de venta de los materiales plásticos utilizados para fabricar envases suele estar por debajo de los dos euros por kilo y que el precio de la materia prima para los transformadores de plásticos supone el 60% o más de los costes de producción. Algunas empresas intentan evitar el pago de impuesto completo importando envases que incluyen declaraciones en aduanas de más de un 90% de reciclado. Esto supone una competencia desleal para los productores que desean utilizar envases fabricados en España. Además, la huella ambiental por transporte de todos estos envases es mucho más elevada que los fabricados de forma local. EL CASO DEL FILM DE PALETIZAR Un ejemplo de envases plásticos en el que se ve de forma más clara el daño que supone el impuesto es el film estirable. Desde que empezó a aplicarse el impuesto, el 1 de enero de 2023, la cantidad (en toneladas) de filmes que se importan en España ha aumentado un 58%. También se ha empezado a detectar que muchos de esos productos importados no cumplen con los mismos estándares que los fabricados en la Unión Europea: certificaciones dudosas de contenido en material reciclado, dificultad para seguir la trazabilidad de los productos, etc. El 75% de las importaciones de filmes vienen tan solo de tres países extracomunitarios que son Arabia Saudí, Brasil y Egipto. En 2024 supusieron el 62,3% de toda la importación hacia España de este producto (53.000 toneladas de las 84.300 totales) y con el coste más bajo. Además, son los países que están certificando los mayores porcentajes de contenido en material reciclado, que van del 70% al 100%. En este contexto, las que pierden no son solo las empresas españolas que lo fabrican siguiendo la normativa comunitaria. Pierde Europa, que merma su tejido industrial y reduce su capacidad de generar empleo −recordemos que solo en España la transformación de plásticos da empleo a más de 80 200 personas−. PerÁngela Osma Directora de la división de envases y embalajes de ANAIP Director of the packaging division of ANAIP Las empresas españolas sufren la carga administrativa de esta tasa y la pérdida de competitividad derivada de ser el único país de la UE que la aplica. Spanish companies suffer the administrative burden of this tax and the loss of competitiveness resulting from being the only EU country that applies it. 38EN PRIMER PLANO I IN THE FOREGROUND Mil días de impuesto a los envases plásticos no reutilizables: así está afectando al sector A thousand days of tax on non-reusable plastic packaging: this is how it is affecting the sector
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