El frasco icónico se viste de un blanco puro y de reflejos metálicos interiores. Las aberturas realizadas con láser se corresponden perfectamente con los espacios huecos naturales del frasco, revelando así todo el esplendor del Eau de Parfum Jimmy Choo (40 ml.) y creando un contraste eléctrico entre la suavidad táctil exterior y la energía interior.














