El Packaging Cluster ha celebrado una nueva edición de las Packaging Talks en el Empordà Golf Club (Girona). Más de 150 profesionales, empresas, centros tecnológicos y representantes institucionales se reunieron los días 11 y 12 de junio para debatir sobre los principales ejes que marcarán el futuro de la industria del envase y el embalaje.
El encuentro ha evidenciado que la competitividad del sector dependerá cada vez más de la capacidad de las empresas para incorporar la inteligencia artificial, avanzar en la digitalización y la trazabilidad, adaptarse a nuevos marcos reguladores y anticipar los cambios derivados del nuevo contexto geopolítico global.
Este debate toma especial relevancia en una industria que en Cataluña cuenta con 855 empresas, genera una facturación agregada de 12.227 millones de euros y ocupa 36.512 profesionales, consolidándose como un sector estratégico para la economía y la competitividad industrial del país.
Asamblea General
Las jornadas empezaron con una dinámica de networking a cargo de Oriol Vila, cofundador de Holaluz y BlaBlaNote, que reflexionó sobre el valor de las relaciones humanas en un entorno cada vez más digitalizado.
Tomando como referencia los resultados del estudio de la Universidad de Harvard sobre desarrollo adulto, Vila puso de manifiesto que la calidad de las conexiones personales continúa siendo un factor determinante tanto para el bienestar como para la generación de oportunidades profesionales y empresariales. En este sentido, destacó que “la calidad de nuestras relaciones es el principal predictor de felicidad y éxito a largo plazo”, y subrayó el papel de la tecnología como herramienta para facilitar conexiones más relevantes y significativas.
En el marco de la Asamblea General, el Packaging Cluster presentó los resultados del ejercicio y las líneas de actuación del nuevo Plan Estratégico 2026-2029, orientado a reforzar la competitividad del sector a través de la colaboración, el conocimiento compartido y la generación de ecosistemas de innovación.
Según destacó la presidenta de la entidad, Martina Font, “ninguna organización puede afrontar sola retos tan complejos como la sostenibilidad, la digitalización o la adaptación a nuevos marcos reguladores. El papel del Packaging Cluster es conectar empresas, conocimiento y talento para generar oportunidades y reforzar la competitividad del sector”.
La jornada concluyó con la ponencia de Alfons Cornella, fundador de Infonomia y del Institute of Next, que bajo el título “Como innovar sin ser Google?” defendió que la innovación no es exclusiva de las grandes tecnológicas, sino una capacidad que se puede desarrollar en cualquier organización. En este sentido, remarcó que “no tiene sentido hablar de innovación, sino de personas innovadoras”, subrayando la importancia de construir culturas empresariales curiosas, abiertas al cambio, la experimentación y el aprendizaje.
Segunda Jornada
El segundo día tuvieron lugar las Packaging Talks en las que Martina Font destacó el papel estratégico de la industria del packaging dentro de la economía catalana y europea, así como la necesidad de reforzar la capacidad de innovación de las empresas para afrontar los retos de los próximos años.
La presidenta recordó también que el packaging está presente en prácticamente todas las cadenas de valor industriales y que su competitividad estará cada vez más condicionada por la capacidad de incorporar nuevas tecnologías, gestionar datos, atraer talento y anticiparse a los cambios del mercado.
La jornada contó con la bienvenida institucional del Secretario de Estado de Industria, Jordi Garcia Brustenga, que puso en valor la importancia de la colaboración entre administración y empresa para impulsar la transformación industrial y reforzar la competitividad del tejido productivo.

Inteligencia artificial, una palanca de transformación
A continuación, Enric Barba, experto en gestión de la innovación, señaló que innovar continúa siendo una de las principales palancas para impulsar el crecimiento y la resiliencia de las empresas en un entorno cada vez más exigente y competitivo, defendiendo que la innovación se tiene que entender como una disciplina estratégica alineada con los objetivos de negocio y orientada a resultados. En este sentido, remarcó que “la innovación no es inspiración, sino método, trabajo y ejecución: no garantiza el éxito, pero no innovar garantiza el fracaso”.
Uno de los principales consensos de la jornada fue que la inteligencia artificial ya ha superado la fase experimental y se está consolidando como una herramienta de transformación real para la industria. En este ámbito, Mireia Garcia, directora de Transformación e Inteligencia Artificial en Hinojosa Packaging Group, compartió su experiencia en la adopción de la IA en entornos industriales.
La sesión se completó con la mesa redonda moderada por Joan Puaté, Cluster Manager del Clúster Digital, en la que intervinieron: Pau Vila, CEO de LC Paper; José Racionero, CEO de AIS Vision; Marius Rossell, CEO de Trilogi; y Albert Iribarne, Data Scientist Manager en Dribia, que expusieron aplicaciones concretas vinculadas en la automatización, el análisis avanzado de datos, la optimización operativa y la mejora de la toma de decisiones.
Los participantes coincidieron en destacar que el principal desafío actual consiste en transformar el potencial de esta tecnología en mejoras reales de productividad y eficiencia.
Albert Iribarne (Dribia) defendió la necesidad de distinguir entre la IA generativa y otras aplicaciones de inteligencia artificial que llevan años aportando valor a las organizaciones. Explicó que la IA generativa ha democratizado el acceso a estas tecnologías y permite desarrollar soluciones a medida con costes y plazos muy inferiores a los de hace unos años. Como ejemplo, señaló la automatización de llamadas telefónicas, donde los sistemas actuales pueden gestionar gran parte de las consultas de forma autónoma. Asimismo, destacó el potencial de la IA para optimizar procesos empresariales más allá de la vertiente generativa.
Por su parte, Pau Vila (LC Paper) presentó varios proyectos desarrollados en su empresa. Entre ellos, destacó una herramienta de planificación de producción capaz de optimizar el aprovechamiento de materiales y reducir mermas, así como un sistema de cálculo de costes que permite detectar desviaciones y pedidos potencialmente deficitarios antes de que se materialicen. Según explicó, la IA facilita el desarrollo de este tipo de software especializado, haciéndolo económicamente viable para muchas compañías.
José Racionero (AIS Vision) centró su intervención en el ámbito del control de calidad mediante visión artificial. Señaló que la IA ha permitido abordar inspecciones complejas sobre productos orgánicos o variables, donde los métodos tradicionales presentaban limitaciones. También subrayó que persisten barreras culturales y de conocimiento sobre el funcionamiento de estas tecnologías, especialmente en lo relativo al entrenamiento de modelos y su integración en los procesos productivos. Añadió que, en la mayoría de los casos, la IA no sustituye la decisión humana, sino que actúa como herramienta de apoyo para agilizar y mejorar la toma de decisiones.
Marius Rossell (Trilogi) puso el foco en la gestión empresarial de la innovación. Afirmó que el éxito de los proyectos de IA depende de identificar problemas concretos, establecer indicadores claros y medir rigurosamente el retorno de la inversión. Como ejemplo, explicó que la automatización de pruebas de software ha permitido reducir tareas que antes requerían una semana de trabajo a apenas treinta minutos. Rossell también defendió la necesidad de mantener una estrategia clara y evitar reaccionar de forma impulsiva ante cada novedad tecnológica.
En las conclusiones, recomendaron impulsar proyectos piloto, aprovechar el talento interno y abordar la adopción de la IA desde una perspectiva práctica, evaluando siempre su impacto, viabilidad y coste para garantizar resultados tangibles en la organización.

Digitalización y trazabilidad
Posteriormente, David Vives, Chief of staff en Myneral Labs, destacó que “la trazabilidad no es solo cumplimiento; es una oportunidad competitiva para las empresas”, y presentó un caso de uso desarrollado entre Coca Cola, Vetropack y Myneral Labs que muestra como los datos asociados a los envases pueden generar nuevos beneficios para fabricantes, marcas y consumidores a lo largo de toda la cadena de valor.
A continuación, hubo una mesa redonda moderada por Maica García, coordinadora editorial de la revista News Packaging (Interempresas), en la que participaron: Gabriel de Mariscal, director general de Llet Nostra, e Isidre Argerich, Comunicación corporativa de bonÀrea, donde compartieron experiencias sobre como la digitalización y la trazabilidad contribuyen a mejorar la transparencia, la relación con los consumidores y las estrategias de sostenibilidad de las marcas.
Gabriel de Mariscal explicó que la trazabilidad se ha convertido en un elemento clave para demostrar el origen y el valor de los productos. Señaló que han desarrollado un sistema que permite seguir el recorrido completo del producto desde las explotaciones que integran la cooperativa hasta el consumidor final. Aunque todavía no han podido implantar una identificación unitaria para cada envase, han creado una solución basada en códigos QR que permite acceder a información específica sobre el origen y recorrido del producto.
Por su parte, Isidre Argerich destacó que la trazabilidad forma parte del ADN de la compañía gracias a su modelo de integración vertical, que abarca desde las granjas hasta los puntos de venta. Explicó que la novedad ha consistido en trasladar toda esa información al consumidor mediante códigos QR que permiten conocer el origen de cada producto, su proceso de elaboración e incluso determinados parámetros productivos. Añadió que la compañía ya ha implantado este sistema en alrededor de 150 referencias y prevé seguir ampliándolo.
Respecto a la regulación, ambos coincidieron en considerarla una oportunidad más que una obligación. Gabriel de Mariscal afirmó que la transparencia permite comunicar aspectos relacionados con la sostenibilidad, la eficiencia y la economía circular, mientras que Isidre Argerich señaló que el consumidor demanda cada vez más información verificable sobre los productos que consume.
En relación con la eficiencia operativa, Isidre Argerich explicó que el acceso a datos históricos y herramientas de previsión permite ajustar la producción a la demanda real, reduciendo significativamente el desperdicio alimentario. También destacó el uso de inteligencia artificial para optimizar previsiones de venta, procesos productivos y controles de calidad. Gabriel de Mariscal, por su parte, señaló que la recopilación y análisis de datos constituye una herramienta fundamental para identificar oportunidades de mejora en sostenibilidad y eficiencia, especialmente en el ámbito de las explotaciones agrícolas y ganaderas.
Uno de los proyectos más innovadores presentados fue RetornA, el sistema de envases retornables desarrollado por BonÀrea. Isidre Argerich explicó que la iniciativa nació con el objetivo de reducir el uso de envases de un solo uso en productos cárnicos frescos. Tras una prueba piloto, la compañía ha logrado tasas de retorno muy elevadas y ha evitado el consumo de miles de bandejas desechables. Además, el sistema incorpora tecnología RFID y códigos QR que permiten conocer el historial de uso de cada envase y cuantificar el ahorro generado en plástico y emisiones. Según indicó, uno de los principales retos ha sido lograr un cambio de hábitos por parte del consumidor.
En la recta final del debate, ambos ponentes coincidieron en que el avance hacia modelos más sostenibles requerirá no solo innovación empresarial, sino también la implicación de consumidores, administraciones y del conjunto de la cadena de valor. Mientras las empresas continúan adaptándose a nuevas exigencias regulatorias y tecnológicas, consideraron fundamental seguir impulsando la transparencia y la trazabilidad como herramientas para generar confianza y acelerar la transformación sostenible del sector.
El contexto geopolítico
La edición de este año de las Packaging Talks concluyó con un análisis del impacto del nuevo contexto geopolítico en la industria europea de la mano de Héctor Sánchez Margalef, investigador principal del CIDOB (Barcelona Centro for International Affairs). Abordó cóomo las tensiones comerciales, los conflictos internacionales, la redefinición de las cadenas de suministro y la emergencia de nuevos bloques económicos están transformando el entorno competitivo de las empresas industriales.
En este contexto, Sánchez destacó que “los cambios en la globalización obligan las empresas a incorporar el factor geopolítico en su toma de decisiones”, subrayando la necesidad de anticipar riesgos y adaptar las estrategias empresariales a un escenario global cada vez más complejo e incierto.



