El coffret de Navidad de Nina Ricci de este año, que incluye la fragancia y complementos, muestra una decoración que recuerda la famosa fachada parisina de la firma. Para conseguirlo, Alliora optó por una tapa hueca y una placa impresa en la base que se pega en la parte posterior de la tapa. Esto le da un efecto de relieve y profundidad a la fachada mientras se crea la ilusión de entrar en el ambiente íntimo de un salón de la avenida Montaigne.
Este estuche de alto valor añadido está destinado a convertirse en un recuerdo: puede ser un “cofre del tesoro”, para guardar papeles o fotos; una caja de costura, una casa para la ropa de las muñecas….














