HERMA obtuvo la segunda mejor calificación, una “B”, en el área de protección climática, otorgada por el prestigioso CDP (Carbon Disclosure Project), una organización global sin fines de lucro dedicada a la presentación de informes sobre protección ambiental y climática.
Esto sitúa a la empresa, especializada en tecnología de embalaje y etiquetado y con sede en Filderstadt, entre las aproximadamente 20.000 empresas de todo el mundo evaluadas por el CDP en 2025. Según su propia información, la organización mantiene la mayor base de datos de información ambiental y aplica una metodología rigurosa e independiente para evaluar la calidad de la divulgación de datos, la concienciación sobre riesgos, la gestión ambiental y la demostración de buenas prácticas. Las calificaciones van de la A a la D, siendo la A la máxima. A nivel mundial, el sistema de calificación del CDP es utilizado frecuentemente por equipos de compras, entre otros, para avanzar hacia la neutralidad de carbono en sus empresas.
Huella de carbono verificada por Dekra
“La calificación ‘Bueno’ del CDP confirma nuestro enfoque coherente en la protección climática y la divulgación de datos relevantes”, afirma Marcus Gablowski, director de Sostenibilidad de HERMA.
Al mismo tiempo que se otorgaba la calificación CDP, Dekra verificó la huella de carbono de HERMA. «Esta verificación independiente de la huella de carbono subraya una vez más la fiabilidad de los datos recopilados. El resultado “Bueno” de CDP se debe, sobre todo, al firme compromiso de todos los implicados internamente».
Elise Keuler, del departamento de Gestión de la Sostenibilidad, también destaca el beneficio para la empresa: «la transparencia en materia de medio ambiente y protección del clima se ha convertido en un factor clave de éxito, ya que cada vez más clientes valoran las compras sostenibles y responsables. HERMA cumple conscientemente con estos requisitos, en gran medida porque los consideramos una clara ventaja competitiva».
«La evaluación independiente de CDP demuestra que HERMA aborda la protección del clima de forma muy estructurada y orientada a objetivos. Obtener la calificación “B” en el primer intento es un resultado del que estamos muy orgullosos y que nos permite posicionarnos adecuadamente en el sector», afirma Elise Keuler.














