Rotor Print by SPG refuerza su posicionamiento hacia un packaging farmacéutico más sostenible, gracias a la certificación de reciclabilidad de su estructura tríplex PO metalizado, validada por Institut cyclos-HTP, que alcanza un 88% de reciclabilidad.
Esta certificación supone un aval clave para una solución diseñada específicamente para responder a los retos actuales del packaging: reducir el impacto ambiental del envase sin comprometer las propiedades barrera, la seguridad del producto ni el cumplimiento de los estándares técnicos más exigentes.
La nueva estructura desarrollada por Rotor Print by SPG permite sustituir materiales convencionales no reciclables por un tríplex PO metalizado que mantiene las prestaciones necesarias para aplicaciones farmacéuticas, especialmente en términos de protección frente a la humedad, el oxígeno y otros agentes externos que pueden afectar a la estabilidad y seguridad del medicamento.
Este avance se extiende a sectores afines como la parafarmacia, la cosmética, los complementos alimentarios y la veterinaria. La solución está especialmente orientada a aplicaciones tipo flowpack para productos sensibles.
Desde el punto de vista técnico, la estructura —basada en poliolefinas (PP y PE)— ha demostrado una alta compatibilidad con los procesos de reciclado existentes, con correcta identificabilidad en sistemas NIR, ausencia de contaminantes inseparables y un comportamiento óptimo en las fases de clasificación y reprocesado.
“La sostenibilidad ya no es una opción, sino una prioridad estratégica para el sector farmacéutico. Nuestro objetivo es acompañar a los clientes en esta transición con soluciones que combinen innovación, seguridad y viabilidad industrial”, señala Santiago Olivares, responsable de Innovación Aplicada y Capacitación Técnica de Rotor Print by SPG.
La validación obtenida por parte de Institut cyclos-HTP aporta credibilidad y confirma la capacidad de la marca para desarrollar estructuras complejas con un alto nivel de reciclabilidad. Asimismo, la estructura ya ha sido homologada por clientes del sector farmacéutico, lo que valida su viabilidad técnica y su adecuación a los requisitos específicos de la industria.














