Vanesa García ha realizado el branding y el packaging de Crakky, galardonado con un Dieline Award 2026 – Gold.
El proyecto busca elevar un producto simple —cacahuetes recubiertos— a un objeto de deseo consciente, equilibrando el placer hedonista con la ética ambiental.
Diseñado para un público joven y dinámico, la gráfica pop retro actualizada se apoya en tipografías expresivas y personajes ilustrados que humanizan la marca. La identidad se crea en torno al brand concept “Positive Energy”. El naming es sonoro y distintivo. El resultado es fresco, nostálgico y potente.
La innovación está en el material, sustituyendo el habitual laminado plástico multicapa por papel de alta barrera con recubrimiento de base acuosa y termosellado directo. Esto garantiza conservación y reciclabilidad; pero, además, su acabado mate hace que los colores adquieran una profundidad orgánica y un look sofisticado.
Lo más interesante es la sinestesia: el crujido del papel al manipular la bolsa refuerza el concepto “Crakky” (crack del cacahuete), que anticipa una experiencia auditiva, potenciando la coherencia sensorial y la conexión emocional con el consumidor.


