«Al elegir un envase, priorizamos la conservación del producto, la sostenibilidad y la experiencia de uso para el consumidor»
Acesur dispone de plantas de envasado en Vilches (Jaén), Dos Hermanas (Sevilla) y Suffolk (Virginia, Estados Unidos), además de contar con almazaras propias en La Roda de Andalucía, Jabalquinto, Montoro y Mora de Toledo. Es uno de los principales actores del sector oleícola en España, con marcas como Coosur, La Española o Guillén. A nivel internacional, están presentes en más de 120 países.
Acesur es referente en el mercado del aceite de oliva desde 1840. ¿Cómo ha evolucionado el sector? ¿Hasta qué punto ha cambiado el proceso de producción del aceite de oliva?
El sector oleícola ha vivido una profunda transformación en las últimas décadas, tanto desde el punto de vista tecnológico como en términos de mercado. Hemos pasado de un modelo más artesanal y poco estandarizado, con una fuerte dependencia del conocimiento tradicional y cuyo mercado era mayoritariamente local con respecto a la producción, a un entorno globalizado, altamente tecnificado, donde la digitalización, la eficiencia y la calidad juegan un papel clave.
En particular, con respecto al proceso productivo, la evolución ha sido radical. Hoy entendemos que la calidad del aceite empieza en el campo —en el manejo del olivar y la decisión del momento de cosecha— y termina en la almazara con procesos continuos, eficientes, digitalizados y sostenibles incorporando nuevas tecnologías que permitan preservar al máximo las cualidades nutricionales y organolépticas del aceite. Además, la trazabilidad es total: podemos monitorizar el producto desde el olivar hasta la botella. Las tecnologías análisis químico del producto también ha evolucionado muchísimo permitiendo realizar a las compañías oleícolas muchos más y mejores controles de calidad.
Aunque la esencia de la tradición sigue siendo la misma: extraer el mejor zumo de aceituna, la innovación ha permitido mejorar de forma extraordinaria la estabilidad, y el perfil sensorial de los aceites de oliva, situando al sector oleícola español —y a empresas como Acesur— como referentes internacionales sin renunciar a su herencia histórica.
Sus productos están en más de 120 países. ¿En cuántos disponen de plantas propias?
Acesur cuenta con una sólida base industrial con presencia productiva en distintos mercados estratégicos. Disponemos de plantas de envasado en Vilches (Jaén), Dos Hermanas (Sevilla) y Suffolk (Virginia, Estados Unidos), lo que nos permite dar respuesta tanto al mercado nacional como al internacional con altos estándares de calidad y eficiencia.
Además, contamos con almazaras propias en enclaves como La Roda de Andalucía, Jabalquinto, Montoro y Mora de Toledo, en las que producimos nuestro propio aceite de oliva, lo que refuerza nuestro control sobre el origen y la calidad del aceite desde el inicio del proceso.
Esta estructura se completa con una red de oficinas comerciales en mercados estratégicos como Estados Unidos, Reino Unido, China y Brasil, que nos permiten estar cerca del cliente y adaptarnos a las particularidades de cada país. Gracias a este modelo industrial, Acesur puede operar con solidez en más de 120 países.
¿Qué posicionamiento tienen a nivel nacional e internacional?
En el ámbito nacional, Acesur es uno de los principales actores del sector oleícola, con marcas muy reconocidas por el consumidor como Coosur, La Española o Guillén y una fuerte presencia en el canal retail. De hecho, según datos de Kantar Worldpanel estamos presentes en casi la mitad de los hogares españoles, lo que refleja la confianza del consumidor en nuestras marcas. Además, ocupamos una posición de liderazgo en el mercado nacional en las categorías de aceite de oliva virgen y virgen extra. Nuestra trayectoria, que se remonta a 1840, nos avala como una compañía con una profunda experiencia y conocimiento del producto.
A nivel internacional, estamos presentes en más de 120 países con nuestra marca La Española, liderando en una veintena de ellos. Este alcance global demuestra nuestra capacidad de adaptación a mercados muy diversos. Competimos no solo en volumen, sino también en valor, apostando por la calidad, la innovación y el desarrollo de productos que respondan a las tendencias globales de consumo en cada mercado.
¿Coosur y La Española son sus marcas líderes? ¿Cuáles son sus referencias más vendidas?
Efectivamente, Coosur y La Española son nuestras marcas más emblemáticas y con mayor reconocimiento tanto en España como en mercados internacionales. Cada una de ellas responde a un posicionamiento específico, lo que nos permite cubrir distintos perfiles de consumidor y momentos de consumo.
En el caso de La Española, mantiene una posición muy relevante en el mercado español en la categoría de aceite de oliva suave, donde cuenta con una gran penetración. Además, se ha consolidado como una marca de referencia en formatos innovadores como el spray, donde ha multiplicado por cuatro sus ventas en los últimos años, adaptándose a nuevos hábitos de consumo y a las necesidades de los hogares actuales.
Por su parte, Coosur mantiene su liderazgo en el segmento de mayor valor añadido, el de aceite de oliva virgen y virgen extra, donde dispone de la gama más amplia del mercado. En esta línea, seguimos apostando por la innovación con el lanzamiento de nuevos formatos como el Bag in Box de Coosur o la botella octogonal de vidrio de 750 ml, que refuerzan su posicionamiento y aportan valor diferencial al consumidor.
En cuanto a las referencias más vendidas, destacan los aceites de oliva virgen extra en formatos familiares, que siguen siendo el núcleo del consumo. Paralelamente, observamos un crecimiento sostenido en gamas de mayor valor añadido, como los aceites en spray o los aceites aromatizados, que conectan con un consumidor cada vez más interesado en la experiencia gastronómica.
¿Qué medidas están implementando para conseguir una producción más sostenible?
La sostenibilidad es un eje estratégico para Acesur y se aborda de forma transversal en toda la cadena de valor.
En el ámbito energético, estamos avanzando de forma decidida hacia la descarbonización de nuestras plantas de envasado. En nuestro centro de Vilches, uno de nuestros principales puntos industriales, este 2026 ejecutaremos la instalación de nuestra planta agrivoltaica, un proyecto que nos permite combinar la producción de energía renovable con el cultivo del olivar en la misma parcela. Y también ejecutaremos a final de año, un proyecto de ThermalBox, que nos permitirá electrificar mediante renovables la generación de vapor de baja y media presión que necesitamos para otros procesos, lo que nos permitirá reducir casi por completo el uso de combustibles fósiles. Estas iniciativas se suman a infraestructuras ya en funcionamiento, como nuestras calderas de biomasa en Vilches y Tarancón para la producción de vapor, así como a nuestras instalaciones fotovoltaicas de generación eléctrica en Vilches y Dos Hermanas.
Gracias a este conjunto de proyectos, hemos logrado reducir nuestra huella de carbono, al tiempo que mejoramos la eficiencia operativa y la competitividad de nuestras plantas. Esta apuesta por un modelo energético más sostenible nos permite avanzar hacia una industria más autosuficiente, responsable y alineada con los retos medioambientales actuales.
En paralelo trabajamos en la optimización de recursos hídricos, empleamos tecnologías que nos permiten mejorar la eficiencia en el uso del agua desde nuestros olivares. Contamos con sensores de humedad en el suelo que facilitan un riego más preciso y adaptado a las necesidades reales del cultivo en nuestros campos. Además, en nuestras almazaras fomentamos la reutilización del agua en diferentes fases del proceso: se emplea inicialmente para la limpieza de la aceituna y posteriormente se destina al riego de los campos, cerrando así el ciclo y reduciendo el consumo.
¿También aplican criterios sostenibles en envases?
La sostenibilidad en envases es otra de nuestras prioridades. Estamos incrementando el uso de materiales reciclados, incorporando PET reciclado en nuestros envases plásticos y utilizando vidrio con un 71% de material reciclado. En el caso de las latas y aerosoles, aproximadamente el 35% del material es reciclado. Además, innovamos en soluciones como etiquetas elaboradas a partir de orujillo procedente de nuestras propias almazaras, lo que refuerza nuestro compromiso con el aprovechamiento de recursos.
Precisamente, la valorización de subproductos es uno de los pilares de nuestro modelo de negocio. Acesur dispone de plantas, en las que genera biomasa, de tratamiento de subproductos oleícolas,como hueso y orujillo. Este último se utiliza como biomasa para generar energía en nuestras plantas de envasado, convirtiéndose en un combustible renovable que reduce nuestra dependencia de fuentes fósiles. Este enfoque nos permite avanzar hacia un modelo de economía circular, en el que prácticamente todos los elementos del proceso productivo tienen una segunda vida.
En conjunto, todas estas iniciativas reflejan nuestra apuesta por una producción más sostenible, basada en la innovación, la eficiencia y el respeto por el entorno, sin renunciar en ningún momento a la calidad del producto.
¿De qué modo contribuyen a la economía circular?
Nuestro modelo de negocio está profundamente vinculado a la economía circular donde todos los subproductos generados en la producción del aceite de oliva se valorizan y se reincorporan a la cadena de valor.
En sus dos factorías orujeras, tanto en Puente del Obispo como Jabalquinto, la compañía procesa el principal subproducto generado en nuestras almazaras: el Alpeorujo que se compone de la piel, pulpa, agua de vegetación, hueso y una pequeña parte de aceite de oliva debido a que no se produce una extracción perfecta del aceite de oliva por medios físicos, este subproducto se transforma en aceite de orujo, y dos corrientes de biomasa: hueso de aceituna y orujillo (piel + pulpa) que se utilizan para producir energía renovable.
También en la orujera se trabajan otras rutas alternativas e innovadoras de valorización como la producción de fertilizantes orgánicos naturales (compost) o materias primas para nuevas aplicaciones como bioplásticos.
Por otro lado, en la almazara se generan otros subproductos vegetales como hojas de olivo y pequeñas ramas que encuentran aplicaciones también como biomasa, alimentación animal, la industria cosmética, e incluso usos funcionales.
Este modelo nos permite no solo maximizar el aprovechamiento de los recursos, sino también reducir de forma significativa los residuos y avanzar hacia un sistema productivo más eficiente, donde el olivar funciona como un ecosistema prácticamente circular.
A la hora de elegir un envase, ¿qué priorizan? ¿Tienen en cuenta su reciclaje, el uso de materiales más sostenibles, criterios de ecodiseño…?
A la hora de elegir un envase, en Acesur priorizamos tres aspectos clave: la conservación del producto, la sostenibilidad y la experiencia de uso para el consumidor.
En primer lugar, la protección del aceite es fundamental. El envase debe garantizar que el producto conserve todas sus propiedades organolépticas hasta el momento de consumo, evitando factores como la luz y el oxígeno que facilitan su oxidación. En este sentido, soluciones como el Bag in Box permiten una mejor preservación del aceite, ya que evitan la entrada de aire, manteniendo su calidad durante más tiempo, además de ser totalmente opaco, a la vez que facilita una dosificación más controlada.
Por otro lado, la sostenibilidad es un criterio crucial en el desarrollo de nuestros productos. Trabajamos constantemente en el rediseño de nuestro packaging buscando reducción y simplificación de materiales, la incorporación de contenido reciclado y el diseño de soluciones más eficientes desde el punto de vista logístico y ambiental.
Finalmente, ponemos un foco especial en la comodidad y funcionalidad para el consumidor. Ejemplo de ello son los formatos en spray, que permiten un mayor control de la cantidad utilizada, facilitando la gestión de las calorías y adaptándose a nuevos hábitos de consumo. Asimismo, desarrollamos envases dosificadores como Squizz, que aportan precisión, limpieza y facilidad de uso en el día a día.
En conjunto, nuestro enfoque en packaging busca equilibrar innovación, sostenibilidad y practicidad, ofreciendo soluciones que no solo protejan el producto, sino que también mejoren la experiencia del consumidor.

Son pioneros en el lanzamiento de nuevas propuestas, como el Bag-in-Box de Coosur. ¿Por qué han decidido apostar por este formato?
En Acesur apostamos por escuchar al consumidor para identificar nuevas formas de consumo en el hogar. Hoy en día, el usuario no solo busca un aceite de máxima calidad, sino también soluciones de envasado que se adapten a su ritmo de vida: formatos más prácticos, eficientes conservando el producto, fáciles de manejar y que aporten comodidad en el día a día. En este sentido, nuestro nuevo Bag in Box responde a esa necesidad de simplificar la experiencia sin renunciar a la excelencia del producto.
Se trata de un formato que facilita un uso más intuitivo, limpio y preciso, permitiendo dosificar mejor el aceite y evitando derrames o sobreconsumo. Además, su diseño ligero y funcional mejora el manejo y el almacenamiento en cocina, algo especialmente valorado en entornos domésticos actuales.
A todo ello, se suma su capacidad para preservar el aceite en condiciones óptimas, protegiéndolo de la luz y del oxígeno, lo que garantiza que el consumidor disfrute del producto como el primer día durante más tiempo. Y, por supuesto, incorpora una dimensión sostenible.
La caja exterior es 100% reciclable y la bolsa interior emplea menos plástico que una garrafa convencional. Asimismo, su diseño cúbico, ligero y apilable optimiza el transporte y el almacenamiento, contribuyendo así a una menor huella de carbono en toda la cadena logística.
También presentaron recientemente el AOVE Coosur Gran Selección 750 ml en una botella octogonal de vidrio. ¿Es el vidrio quizás un material más vinculado a una imagen de alta calidad?
El vidrio sigue siendo un material estrechamente asociado a la calidad y a la percepción de calidad superior de un producto como el aceite de oliva. En este caso, hemos querido ir un paso más allá con un diseño diferencial, como es nuestra botella octogonal, un símbolo reconocible de nuestra marca Coosur que refuerza su identidad en el lineal.
Además, esta botella se lanza en vidrio reciclado en un 71%, lo que refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad sin renunciar a la excelencia. Desde el punto de vista técnico, ofrece una óptima barrera frente al oxígeno y la luz, dos factores clave para preservar intactas las propiedades del aceite de oliva virgen extra.
El resultado es un envase que combina elegancia, funcionalidad y sostenibilidad, alineado con los objetivos medioambientales del grupo y con las expectativas de un consumidor cada vez más exigente y consciente.
¿Seguirán introduciendo innovaciones en packaging?
Sin duda. La innovación en packaging es una de nuestras líneas estratégicas de Innovación. Trabajamos continuamente en soluciones más sostenibles, que mejoren la conservación del producto, reduzcan el impacto ambiental y aporten valor al consumidor. Nuestro objetivo es anticiparnos a las nuevas demandas del mercado combinando tecnología, diseño y sostenibilidad.
En 2012, Acesur creó un departamento de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en Vilches, Jaén. ¿Por qué lo crearon y cuáles son sus objetivos?
La compañía tiene muy interiorizada la innovación desde sus inicios, de hecho, nuestro claim corporativo que acompaña nuestro logo reza: “Innovamos por tradición”, este detalle da buena muestra de lo que significa la innovación para Acesur.
Todo este trabajo de innovación llevado a cabo históricamente se decidió organizar, canalizar y potenciar mediante la creación de un departamento de I+D+i hace ya casi 3 lustros, con la voluntad de Acesur de liderar la transformación del sector oleícola desde el conocimiento y la innovación.
Nuestro objetivo es investigar y desarrollar soluciones que aporten valor en toda la cadena: desde el producto hasta el packaging, pasando por los procesos productivos. Para ello, tenemos un magnífico equipo de personal cualificado y de perfil interdisciplinar: ingenieros, biólogos, y licenciados en tecnología de alimentos que trabajan en una amplia cartera de proyectos I+D y desarrollo de nuevo producto, en colaboración con las más prestigiosas universidades, centros tecnológicos y otros partners estratégicos, tanto públicos como privados, que nos permiten acelerar nuestro crecimiento, ganar músculo científico-técnico, y avanzar en sostenibilidad y eficiencia.
Uno de sus proyectos Olive-Pack, para desarrollar nuevos envases sostenibles para el aceite de oliva. ¿Puede hablarnos de este proyecto?
Olive-Pack es uno de nuestros proyectos más ambiciosos en materia de sostenibilidad aplicada al packaging dentro del sector del gran consumo y se articula en tres grandes líneas de desarrollo.
Por un lado, estamos investigando el desarrollo de un nuevo bioplástico biodegradable y compostable destinado a la fabricación de botellas para el envasado de aceite de oliva virgen extra. Este material, actualmente en fase de estudio, incorpora microfibras de celulosa (MFC) como material de carga y barrera, extraídas a su vez de subproductos del olivar (hueso de aceituna), con el objetivo de avanzar hacia envases biodegradables y circulares a la vez que dotamos de valor a nuestros subproductos.
En segundo lugar, el proyecto incluye una segunda línea de investigación centrada en el desarrollo de una etiqueta de papel elaborada a partir de orujillo procedente de nuestras propias almazaras, que ya es una realidad industrial y que ha sido desarrollada, testada y validada por el Departamento de I+D+I de Acesur en colaboración con nuestro proveedor de etiquetas de confianza. De hecho, nuestro AOVE Ecológico de La Española incorporará esta nueva etiqueta y prevemos que esté presente en lineales de mercados internacionales, como el australiano, a partir de junio.
Por último, bajo el paraguas Olive-Pack se incluye también el proyecto Single-Pack que está ultimando el desarrollo, por primera vez a nivel mundial, de una monodosis 100% de papel, totalmente biodegradable – compostable para el envasado de nuestros aceites de oliva y salsas.
¿Hay alguna otra iniciativa de I+D+i que quiera destacar?
Otra de las iniciativas de I+D+i a destacar es nuestro proyecto Olive-Cool que surge como respuesta a una tendencia creciente en el sector oleícola: la obtención de aceites en campañas cada vez más tempranas, cuando las temperaturas aún son elevadas, lo que supone un reto para mantener la máxima calidad del AOVE.
Para abordarlo, en Acesur nos hemos aliado con Intarcon, empresa andaluza líder en refrigeración industrial, con el objetivo de desarrollar una nueva tecnología de frío específicamente diseñada para almazaras. El proyecto busca optimizar las necesidades de refrigeración en cada fase del proceso productivo, garantizando la obtención de aceites de oliva virgen extra de calidad superior.
Además, contempla el desarrollo de un prototipo innovador que sea eficiente, rentable y adaptado a las características reales del fruto, aportando una solución técnica avanzada a un desafío clave del sector.
Actualmente, Olive-Cool se encuentra en ejecución y está previsto que finalice en junio de 2026. El proyecto cuenta con el apoyo del CDTI, lo que refuerza su carácter estratégico dentro de nuestra apuesta por la innovación aplicada a la mejora de la calidad del producto.
Por otro lado, también estamos ejecutando el proyecto PredPrice, en el que estamos desarrollando en colaboración con la Universidad de Jaén un modelo predictivo avanzado basado en Inteligencia Artificial capaz de predecir a 6 meses vista el precio del aceite de oliva de acuerdo con variables agroclimáticas y productivas (excluyendo episodios geopolíticos).
¿Tienen previstos nuevos lanzamientos de productos próximamente?
En Acesur trabajamos de forma constante en la innovación tanto en producto como en packaging, con el objetivo de adaptarnos a las nuevas tendencias de consumo y aportar valor diferencial al mercado.
Hemos lanzado recientemente soluciones como el formato Bag in Box, nuestros envases dosificadores Squizz o nuevas propuestas como la nueva gama de salsas a punto de salir al mercado (Ketchup y Mayonesa Ligera) ricas en proteínas, que responden a una demanda creciente de productos más funcionales.
En este sentido, nuestro trabajo es constante y seguimos desarrollando nuevas ideas que verán la luz próximamente y que aún no podemos desvelar, siempre bajo una premisa clara: combinar calidad, conveniencia y diferenciación para un consumidor cada vez más exigente.















