Para esta edición de Teso La Monja, Camarc ha elegido castaño ibérico certificado PEFC, una madera excepcional que ha reposado durante años en sus instalaciones, trabajándola cuando alcanzó la estabilidad perfecta.
En la parte frontal, incorporaron una pieza maciza de la misma madera, con el perfil de OVUM, donde nace este vino.
El conjunto se completa con un estampado dorado que representa el emblema de la bodega: un detalle sutil pero lleno de identidad.
En el interior, otro elemento único: una pieza de corcho con diseño patentado por Camarc, creada específicamente para inmovilizar la botella y proteger su lacre.


